Una de las cuestiones más importantes que se presentan cuando arrendamos a alguien, es el poder mantener una buena relación con el inquilino. Además de intentar que se sientan lo más cómodos posible y puedan sentir la vivienda como un verdadero hogar. Por eso mismo, traemos este post en el que os vamos a dejar los consejos Remax Welcome para conservar tu inquilino.
Un inquilino feliz, uno de los mayores objetivos
Para poder ser un buen propietario, y estar preparado para alquilar una vivienda debe tener unas características básicas. Debe ser alguien flexible, dispuesto a poder tener conversaciones y de manera profesional establecer una buena relación. Una de las mejores maneras para poder conseguirlo es hacer acto de presencia desde el inicio.
Obviamente hay que intentar ver las dos caras de la moneda. Hay que tener en cuenta las características de un buen arrendador, pero también las de un buen inquilino.
Para ser un buen arrendador es recomendable seguir ciertos pasos como los siguientes:
- Ser fácil de contactar: Más que nada para que en caso de cualquier problema, duda o cuestión sea posible el hecho de poder acceder al mismo.
- Ser amigable y educado: Dentro de una profesionalidad, no hay nada mejor que una buena relación con quienes viven arrendados en tu propiedad.
- Un buen propietario está accesible pero no se inmiscuye en la vida de sus inquilinos.
- Honestidad: uno de los valores más buscados. Siempre ha sido de incertidumbre e inquietud el hecho de que los contratos sean transparentes y las condiciones también.
A tener en cuenta por parte de los inquilinos:
- En caso de una avería y reparación, un inquilino lo que espera es una respuesta óptima y lo más rápida posible por parte del arrendador.
- El compaginar agendas puede ser una de las tareas más complicadas, pero es lo más cómodo para situaciones como las del anterior tip.
- Que le dé buen mantenimiento a la propiedad. Nadie quiere vivir en un sitio feo o con problemas, así que el mantenimiento es básico. Un mantenimiento continuo ayuda a ambas partes, el dueño mantendrá su inversión y el inquilino no tendrá problemas con la propiedad.
- Si el propietario necesita visitar la propiedad debe avisar con suficiente anticipación. Porque aunque es el dueño, tienen derecho a su privacidad.
- En el caso de que se haya hecho mediante una agencia, como en este caso Remax Welcome, queremos que tenga en cuenta que ante cualquier imprevisto o problema contacte con nosotros. Para eso estamos también.
Primeras visitas a la propiedad
Cuando unos inquilinos se encuentran en plena búsqueda de un apartamento para alquilar en Madrid seguramente no será la única propiedad que vean, por lo que como propietario debes llegar a tiempo a la visita. La impuntualidad puede ser un motivo de desestimar una oferta, siempre y cuando no se haya avisado con algo de tiempo.
Actualmente, un inquilino ve entre 3 y 6 propiedades antes de decidirse por una como promedio. Por eso mismo, antes de que los posibles inquilinos visiten la vivienda, es necesario que se revise en profundidad. Si hay algún desperfecto decirlo abiertamente y ponerle solución antes del traslado.
Lo legal es solicitar un mes como depósito por el alquiler (fianza) y solicitar el mes por adelantado. Cualquier solicitud más allá de esto es mal vista por los inquilinos.
10 consejos para ser un buen arrendador
Arrendar tu propiedad es un negocio y debes saber cuidar tu inversión. Sigue estos consejos para lograrlo.
- Como ya hemos mencionado, el tratar el alquiler como un negocio puede ser una de las claves fundamentales para que la relación funcione. Debes tener un sistema establecido para manejar las peticiones de mantenimiento. Además de guardar una parte para reparaciones puede ser una de las formas más inteligentes para no encontrarse con imprevistos de repente.
- Encontrar el inquilino adecuado. Ya no solo por tema de pagos, sino porque los veas unas personas adecuadas que van a cuidar tu propiedad. Además de que no van a dar problemas al vecindario.
- Mantén a tus inquilinos contentos. Ya te dimos una lista básica de cómo hacerlo. Y es que es mucho mejor tener a un arrendatario, que tener que buscar uno nuevo. Repara lo que sea necesario rápidamente, mantén la propiedad en buen estado, trata a tus inquilinos con respecto.
- Como propietario es mejor protegerte con un buen contrato, las cláusulas deben estar apegadas a las legislaciones sobre alquileres. Por eso mismo, las garantías que se podrán obtener por medio de una agencia, puede ser esencial.
- Ser agradecido nunca ha estado de más. Si cuidan la propiedad y estás contento con el trato que se está devengando es bueno que lo sepan.
- No discrimines. Sigue las leyes y la constitución. Al menos el conocerlos y dar una oportunidad como la tiene cualquiera. Es algo que no debemos olvidar.
- Revisar la propiedad entre inquilino e inquilino es fundamental. Aunque ya lo hemos mencionado, es importante incluso poder ofrecer una capa de pintura antes del nuevo arrendamiento o cualquier otro detalle.
- Como propietario no debes ser tú el que arregle todos los daños, contrata a alguien que te ayude en estos casos.
- Establecer ciertas normas puede facilitar muchas situaciones. Como por ejemplo el no tener mascotas si es que no lo deseas, o vivir de manera tranquila sin traer problemas a los demás vecinos.
- Cobra un precio justo. Que se adecue tanto a la zona, como a las características de la vivienda. No debemos ser avariciosos y la mejor manera de conseguirlo es siendo justo.
Conclusiones
Los dos puntos principales de todos estos consejos es que debe haber una buena comunicación entre propietario e inquilino. Es importante responder a los problemas de los arrendatarios, y que estos últimos respondan cualquier inquietud del dueño.
Además, de la comunicación son importantes las buenas intenciones, que ambas partes sean amigables, se ayuden y cooperen es básico. También lo es tener una buena actitud, esto permitirá que haya buena relación entre arrendatario y arrendador.
Finalmente esperamos que este post te haya ayudado al menos a lidiar conciertos problemas o asuntos que puedan ir surgiendo con los inquilinos y arrendadores. Sobretodo tener en cuenta el hecho de que mejor conocer bien a un inquilino y estar contento qué no ir variando. Valorar eso es fundamental para conseguir establecer relaciones duraderas y sanas.

