29 Mar ¿En qué consiste la horticultura urbana?

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) afirma que los huertos urbanos pueden ser mucho más ecológicos y eficientes que los tradicionales. Produciendo hasta 20 kg de alimentos al año por metro cuadrado. Te explicamos en qué consiste esta horticultura doméstica y cómo montar un huerto en casa.

La agricultura urbana está cambiando el paisaje en las ciudades. Con la proliferación de miles de operaciones a pequeña escala que cultivan plantas y crían animales, ya sea a nivel del suelo o en tejados y terrazas. Este movimiento sostenible, que muchos países aún no reconocen como actividad formal, es practicado por 800 millones de personas en todo el mundo. Y ayuda a los ciudadanos de bajos ingresos a ahorrar dinero en la compra de alimentos, según la FAO.

¿Qué es la horticultura urbana?

La horticultura urbana es el cultivo de hortalizas, frutas, plantas aromáticas o hierbas medicinales, entre otras cosas, al aire libre o en espacios cerrados a escala doméstica. Esta práctica se da en las ciudades y sus alrededores. Junto con otros ejemplos de agricultura urbana y periurbana (AUP) como la acuicultura, la ganadería y la silvicultura, que proporcionan pescado, carne, productos lácteos y madera a la comunidad.

Las primeras parcelas urbanas nacieron con la revolución industrial, y se hicieron populares varias décadas después durante las dos guerras mundiales. Cuando las principales ciudades británicas y norteamericanas las promocionaron entre sus habitantes con fines de propaganda y para asegurar el suministro de alimentos a la población. sin tener que depender de las importaciones. Estos huertos proporcionaban hasta el 40% de las verduras consumidas en los Estados Unidos.

Beneficios (y riesgos) de los jardines vegetales

La FAO sostiene que los huertos urbanos aportan muchos beneficios a las ciudades y destaca lo siguiente:

– Mayor rendimiento del suelo: Las operaciones domésticas pueden producir hasta 15 veces más que las rurales, hasta 20 kg de alimentos al año por metro cuadrado.

– Ideal para cultivar hortalizas: Este tipo de plantas son perfectas para la horticultura urbana porque solo tardan unas pocas semanas en crecer.

– Más justo y sostenible: Los huertos urbanos reducen el número de intermediarios y generan ahorros en transporte, embalaje y almacenamiento. Esto asegura que los horticultores ganen más y contaminen menos.

– Generan empleo: Se estima que la horticultura puede generar un puesto de trabajo por cada 100 metros cuadrados cultivados. Además, estos trabajos servirán para dar empleo a grupos desfavorecidos o en riesgo de exclusión.

– Mejoran la calidad alimentaria y medioambiental: La agricultura urbana proporciona a la población alimentos frescos, construye zonas verdes, recicla los residuos municipales y fortalece las ciudades frente al cambio climático.

No obstante, las Naciones Unidas también identifican algunos riesgos asociados con las asignaciones urbanas, tales como:

– Falta de regulación: Es común que los horticultores domésticos operen sin licencia o supervisión, ya que muchos países no reconocen esta actividad en sus políticas agrícolas o urbanísticas.

– Contaminación involuntaria: La agricultura urbana puede generar ruidos y olores, además de poner en peligro la salud humana y el medio ambiente si los pesticidas y fertilizantes orgánicos se filtran en las fuentes de agua.

Jardines vegetales urbanos en las nuevas ciudades sostenibles

Los huertos urbanos como ejemplos de sostenibilidad de la ciudad surgieron por primera vez en la década de 1960. Vinculados al ambientalismo y los movimientos que luchan por un mundo más natural, más justo y más solidario. Grupos como las Guerrillas Verdes de EE.UU. fueron pioneros en transformar la agricultura nacional en un camino hacia la autogestión, la inclusión social y una vida comunitaria próspera.

Desde entonces, los huertos comunitarios se han convertido en mucho más que huertos. Se han convertido en espacios de ocio, relajación, educación ambiental y para experimentar terapias curativas en un entorno natural. Actualmente, muchos ciudadanos participan activamente en las huertas urbanas privadas o comunitarias, e incluso las autoridades municipales las incluyen en su urbanismo sostenible.

Consejos para instalar un jardín de hortalizas urbano en casa

Si estás pensando en cultivar tus propios alimentos en casa, puedes seguir estos consejos sobre cómo montar un huerto urbano doméstico:

En primer lugar, elige un rincón que reciba luz natural durante la mayor parte del día. Si no dispones de un lugar así, adapta tus cultivos a las horas de luz solar disponibles y aprovecha las estaciones con más luz solar.

Una vez hayas decidido el sitio más adecuado, elige macetas o recipientes que contengan el mayor volumen posible de tierra. Además de las clásicas macetas, hay muchas otras posibilidades interesantes como mesas de cultivo, jardineras de madera, jardines verticales y maceteros de tela, que son muy ligeros. Para que sea efectivo, utiliza suelo orgánico ligero y poroso que retenga los nutrientes básicos. Una opción ideal es una mezcla: vermicompost (60%) con fibra de coco (40%).

Si es un principiante, es mejor comenzar con plántulas o plantas pequeñas. Deja crecer a partir de semillas, orgánicas si es posible, para cuando tengas más experiencia. Adapta los medios de riego al tamaño de su jardín. A mano si es pequeño o mediante riego por goteo programado si es más grande. Las semillas normales se entierran a una profundidad de 2 a 3 veces su diámetro. Las semillas más pequeñas se mezclan con arena fina. El trasplante se realiza cuando la nueva planta es más alta que el contenedor y han aparecido varias hojas verdes.

¿Por qué apostar por un huerto en casa?

No solamente puede ser una fuente de alimentación bio. Si no que también puede ser un momento para ti mismo. Dedicar tiempo a cuidar el huerto y cuidarte a ti puede ser muy productivo para tu organismo y emoción. Te relaja, te cuida y consigues algo realmente bueno. Además, con el tiempo incluso consigues probar nuevos alimentos. Podrás adquirir una alimentación mejor, sin aditivos ni fosfatos. Solamente con el cuidado que le des tu mismo y lo que te ofrezca el tiempo.

Seguramente deberás adaptarte al clima de tu ciudad. Pero aquí en Madrid, tienes muchas posibilidades en muchas épocas del año. Incluso en invierno, apuesta por crearte un pequeño invernadero. Así podrás seguir con tu actividad favorita.

Esperamos que el post te haya sido de utilidad.

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