La pandemia la cual hemos sufrido este año ha impuesto un cambio radical en nuestras rutinas. La posibilidad de que el teletrabajo sea cada vez más real, ha modificado los gustos y las preferencias del comprador madrileño. Cada vez más nos damos cuenta de que este estilo de vida ha venido pisando fuerte y para quedarse.
Los ciudadanos buscan nuevos atractivos en sus nuevos hogares. Como por ejemplo el cambio de ciudad a zonas rurales, o una preferencia hacia hogares más iluminados y con más espacio. Son muchas horas las que hemos pasado en ellos y nos hemos dado cuenta de la importancia que tienen en nuestro día a día. Por eso mismo, os traemos un post sobre las nuevas preferencias del comprador madrileño.
No solamente todo ello, la mayoría de clientes potenciales piensan que es un buen momento para adquirir una vivienda. Lo importante es mejorar la calidad de vida de los suyos y la propia, y variando sus preferencias sin dar tanta importancia a la localización céntrica.
La era de las zonas rurales y las segundas residencias
La nueva preferencia de casas grandes con mayores comodidades y espacios verdes, incitan mucho más apetecibles los entornos rurales. Por todo ello una de las soluciones que han encontrado muchos ciudadanos ha sido el instalarse en las segundas residencias. Normalmente nos sirven para escapar de las rutinas y la ciudad. Ahora intentamos incluirlas en nuestra vida diaria y por eso esta fuga de ciudades.
Lo que más cuenta ahora mismo, es el encontrar un lugar donde poder conseguir unas mejores condiciones de trabajo y menor densidad de población. Además de un entorno agradable donde poder tener algún espacio abierto sin la necesidad de salir a la calle. Tener una vida más tranquila y saludable es uno de los principales objetivos ahora mismo.
El confort y bienestar, la nueva tendencia por excelencia
Como ya hemos mencionado anteriormente, cada vez más los futuros compradores buscan aumentar su confort y tranquilidad. El bienestar ha pasado a ser una de las prioridades más importantes y con ello la importancia del hogar.
Evitar la vida con menos tensión, evitar atascos y demás como aquellos entornos que permiten un consumo más sostenible. Antes el estar cerca del trabajo, el no tardar y tenerlo todo al abasto o priorizar los viajes ya no es lo primordial. Ahora, y más con el teletrabajo se ha impuesto una nueva normalidad a la que adaptarnos.
La nueva normalidad
Lo que ofrecen las viviendas rurales como un mayor espacio, hace que sus propiedades sean más propensas a satisfacer las necesidades de los clientes. Amplias habitaciones en las que poder descansar mejor, jardines los cuales nos den ese trocito de libertad que puede ser que se nos prive en cualquier momento.
Todas estas características además a precios asequibles a muchos más bolsillos. La ciudad nos puede ofrecer estás características pero a precios mucho más elevados, los cuales muchos compradores no están dispuestos a gastar. Por eso esta nueva opción a las afueras pero tampoco a muchos km de distancia es una de las mayores soluciones.
Aumenta la rentabilidad de zonas rurales
El precio favorable que tienen todas aquellas viviendas situadas en las zonas rurales, tiene una vertiente positiva extra como un aumento de los gastos en estos sitios. Hasta ahora habían sido sitios en los que los ciudadanos no invertían dinero o por lo menos no tanto como estas zonas necesitaban. Por eso han notado un aumento exponencial importante.
Así que ellos también han visto una oportunidad de negocio. Convertir los espacios rurales en inversiones rentables es una de las mayores ventajas que han surgido en esta nueva normalidad. Ya no solamente como viviendas, sino como lugares vacacionales. Hoy en día, se ha optado mucho más por casas rurales familiares, lugares tranquilos y sin mucho bullicio de gente.
Los servicios también aumentan emigrando
La mayor demanda de la vivienda aumentará la oferta. Con todo ello una mayor atracción de servicios e infraestructuras. Antes a las afueras casi todo eran zonas residenciales, pero con la nueva normalidad se aumentarán los servicios que se ofrezcan cerca de estas.
Si bien es cierto, en las zonas residenciales como hemos explicado con anterioridad, se deberá usar el coche para ir a comprar primeras necesidades. Por eso mismo, los servicios cada vez más querrán acceder a estas zonas despobladas. Porque con el aumento de ciudadanos se podrá obtener un mayor beneficio gracias al aumento de repoblación.
Un buen momento para invertir
Muchos de los compradores potenciales madrileños que están apareciendo, son también inversores. Desde un principio cuando se compra una vivienda en un momento en el que los precios descienden puede tener varios motivos.
- Porque es una buena oportunidad para adquirir la vivienda de sus sueños a un precio increíble.
- Porque se trata de una buena inversión a largo plazo.
Cada vez más están apareciendo los compradores inversores. Ahora es el momento clave para poder adquirir una vivienda a un precio por debajo de lo habitual, y con los años venderla una vez la burbuja inmobiliaria haya aumentado.
De esta manera no se ve a los hogares solo como un lugar donde establecerse, sino como un negocio al cual sacarle una rentabilidad. Igualmente, cuando nos adentramos en este tipo de transacciones debe ser gente la cual tenga conocimiento sobre el sector, o amenos algunas nociones. Además de un paciencia y una libertad económica que le permita invertir en algo que no de ganancias a corto plazo.
Conclusiones finales
Como conclusiones finales ante este post sobre las nuevas preferencias del comprador madrileño, hemos observado un ligero cambio en preferencias. No solamente por los precios, sino porque las prioridades también son distintas.
La importancia de encontrar la paz en el hogar ya no es solamente una opción sino una necesidad. Este cambio puede producir un cambio en el mercado inmobiliario también. Además de un cambio en las futuras construcciones.

