En esta época de confinamiento quienes viven en una casa con jardín son los que mejor han llevado el hecho de no poder salir de casa. Entonces, ¿Por qué queremos ahora vivir en una casa con jardín?
Cuando un trabajador joven busca piso para su independencia suele optar por una vivienda en alquiler en el centro para poder disfrutar al máximo de las actividades sociales y culturales que la ciudad ofrece. Son años intensos, de descubrimiento, y cambios en los que se sacrifican metros cuadrados a cambio de poder desplazarse caminando por el centro urbano.
Suelen ser las familias con más de un niño quienes eligen vivir en las afueras a cambio de unos metros cuadrados extra de jardín. En estos casos suelen buscar buenas comunicaciones por carretera y que los colegios cercanos tengan un servicio de autobuses que les sea cómodo.
Para algunos vivir en una casa con jardín es un lujo que sueñan conseguir a lo largo de su vida. Si estás pensando en buscar una casa con jardín en Madrid, a continuación te presentamos algunas de sus ventajas. Tanto de viviendas pareadas como de chalets independientes.
Vivir en una casa tiene una serie de beneficios propios que distan mucho de lo que es la vida en un apartamento o en un piso. Es cierto que hoy en día los hábitos de vida han cambiado, y que ahora parece totalmente imprescindible vivir en el centro de la ciudad para poder ir a trabajar o hacer vida social de una manera más cómoda. Es por ello que a lo largo de los últimos años se han ido levantando edificios modernos con pisos de lo más lujosos, bonitos y prácticos.
Un entorno único
Realizar pequeños trabajos de jardinería es bueno para el cuerpo y para la mente. Podemos simplemente mantener el césped y unas aromáticas o unas plantas de lavanda o aventurarnos a cultivar un pequeño huerto.
Cada vez más familias utilizan el huerto urbano para educar a los más pequeños. La mayoría de ellas consiguen que sus hijos coman más verdura gracias a ver cómo crecen y por la ilusión de recolectarlos ellos.
Practicar deporte al aire libre
En esta pandemia mundial del coronavirus hemos recordado que la salud es lo más importante. El Covid-19 afectaba especialmente a personas con patologías previas, personas obesas y a individuos con carencias de vitamina D.
Con las prisas del día a día nos ponemos excusas para no hacer ejercicio o nos creemos incapaces de buscar hueco en nuestra agenda para ir al gimnasio.
Muchos hemos descubierto durante el confinamiento el ejercicio de alta intensidad, un ejercicio que como su nombre indica es muy intenso pero que con una media hora de entrenamiento podemos quemar las calorías suficientes.
Un entrenamiento funcional con el peso de tu cuerpo, un rodillo para la bicicleta, un poco de yoga al amanecer o simplemente ayudar que los más pequeños de la casa quemen energía sin tener ningún riesgo.
Nuevos espacios
Un jardín ofrece casi tantas posibilidades como seas capaz de imaginar. Puede que ya tuvieses la barbacoa y le hayas dado más uso estos días, ¡¡incluyendo verduras a la brasa!! o que tus hijos hayan pedido un columpio, una portería de fútbol o simplemente una mesa auxiliar donde hacer manualidades de pintura sin tener miedo a manchar algo valioso del interior.
Puesto que con el teletrabajo se gana el tiempo de desplazamiento quizá hayas comenzado una lectura pendiente y habrás descubierto que el jardín, a mediodía es perfecto para aumentar la vitamina D que podemos adquirir a través de los rayos de sol.
Ventajas de vivir en una casa con jardín
Espacio mucho más privado
Aunque en España las comunidades de vecinos tienen éxito en la televisión desde hace años, en la vida real son muchas las personas que no encuentran sus normas tan entretenidas. Por no hablar de las temidas derramas… de ahí que vivir en una casa sea la forma de vida ideal para quienes buscan un espacio que hacer suyo.
Espacios al aire libre desde que te despiertas
En la mayoría de los casos las casas gozan de una zona verde o jardín en la parte trasera o delantera. Ya sea para conectar y disfrutar de la naturaleza, tomar el sol, organizar comidas con familiares y amigos, veladas nocturnas o simplemente para experimentar de otra manera algunas tareas del hogar como es tender la ropa… te encantará tener tu propio jardín.
Aumento de espacio
Por lo general, las habitaciones de una casa no son sólo más grandes sino que también están mejor conectadas entre sí. Lo que las convierte en ideales para familias con niños, que andarán a sus anchas. Los adultos también disfrutarán de este espacio extra, aunque tendrán que decidir si lo dedican a un despacho, una biblioteca, un gimnasio, un vestidor…
Desconexión y tranquilidad en tu propio hogar
Vivir en una casa o urbanización implica no estar rodeado de tantos edificios, vecinos y tráfico por todas partes como en el centro.Tras unos días descubrirás una sensación de tranquilidad y paz en el día a día que dista mucho de la vida en pleno corazón de la ciudad.
La importancia de la privacidad
Todos los puntos anteriores convergen en este último: la privacidad. Es la característica fundamental que una casa te puede aportar, no tendrás que convivir con otros inquilinos, ni compartir ninguna estancia o sitios públicos como jardines, patios, piscinas o terrazas. Porque el nivel de privacidad que aporta una casa es muy superior al de cualquier otro tipo de vivienda.
En las zonas residenciales de Madrid podrás experimentar todas estas ventajas para que tu familia disfrute de la calidad de vida que proporciona vivir apartados del mundanal ruido. Además, la mayoría de viviendas tienen una parcela con jardín privado donde poder disfrutar de los días de sol y del aire puro en familia o con amigos, con excelentes vista y a pocos minutos en coche del centro de la ciudad.

