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25 Oct Precios más bajos con un aumento de la oferta

La pandemia mundial provocada por el virus Covid-19 ha transformado el mundo en cuestión de semanas, hace tan solo mes y medio nadie podía imaginar el vuelco económico y social al que íbamos a enfrentarnos y las consecuencias que traería para el futuro más inmediato. Precios más bajos con un aumento de la oferta.

En España el sector inmobiliario se encontraba en un punto álgido de su ciclo económico. Además, seguía empujando fuerte debido a que había mucho inversor dispuesto. Lo que no se esperaba el sector inmobiliario es que si, los precios bajarían, pero la oferta aumentaría de manera exponencial. Cambiaron las preferencias, y las viviendas del centro ya no estarían tan demandadas. Pero las afueras de las grandes ciudades causarían furor. 

Las inversiones alternativas como el coliving o el coworking, los edificios de oficinas se convertirían en la principal fuente de inversión. Así que será cuestión simplemente de cambiar el rumbo y empezar nuevos proyectos. 

El estado de alarma que lo cambió todo

Con el comienzo del estado de alarma el 14 de marzo y los sucesos que posteriormente se irían sucediendo a nivel mundial, la economía del país paró su actividad productiva. Además del consumo en su mayor parte. Fue entonces cuando todos nos dimos cuenta qué muchas cosas iban a cambiar. 

El sector inmobiliario se detuvo como los demás. Las obras con dificultades seguían adelante y la comercialización se frenó de golpe. No se podían visitar los inmuebles y los números con los que antes calculábamos la viabilidad de un negocio pasaron a ser insignificantes. 

Aunque no hay mal que por bien no venga. Sería el empujón que faltaba en el sector para una modernización acelerada. La digitalización se podía ver como algo lejano, y era el momento de plantarse y cambiar por completo. Sería algo innovador. 

La importancia de no comparar con la crisis de 2008

La primera premisa de la que debemos partir, es que la crisis a la que nos enfrentamos no es la del 2008. Esa crisis partió de una burbuja inmobiliaria provocada no solo por un aumento de los precios de la vivienda, sino también de un exceso de apalancamiento de empresas y hogares. Todo ello dio lugar a una crisis financiera que dejó sin liquidez a los mercados. A día de hoy, los bancos están saneados, los bancos centrales proveen de liquidez a los mercados, la mayoría de empresas podrán refinanciar sus deudas y los inversores tienen capacidad para invertir en un mercado que ahora sí les puede dar oportunidades.

Por eso mismo, debemos tener en cuenta todos los factores. Es necesario ver que no nos encontramos en la misma situación devastadora, eso principalmente. Obviamente cualquier situación se puede ver afectada, pero en el sector inmobiliario en este caso ha sido un paso adelante. Al inicio debía arrancar con fuerza y poco a poco se fue viendo la posibilidad de crear nuevos avances. Como una digitalización que cambiaría el modo de conocer las viviendas. Y conseguir un acercamiento con el cliente a través de una pantalla. 

¿Por qué ha aumentado la oferta en sí misma?

La oferta ha aumentado por las necesidades de liquidez inmediata y el aumento del desempleo. Muchos autónomos se están viendo obligados a generar ingresos y a nivel corporativo no habrá inversiones en sectores como el hotelero. 

Por otra parte, la demanda será la que más se contraiga inicialmente por la incertidumbre y cambios en sus fundamentales, como la pérdida de empleos y las bajadas de salario.

Nadie puede predecir si la recuperación será en “V” o en “U”, pero todo dependerá principalmente de dos condiciones:

La primera es que para materializar el cambio se debería de producir un aumento de la demanda inversora. Debería comenzar con inversores oportunistas, grandes patrimonios, fondos de inversión, etc. Verán oportunidades en un mercado en el que hace meses no se podía entrar porque no había activos a buen precio. Dando paso después a inversores particulares con poder adquisitivo y con capacidad de asumir riesgos.

La segunda condición que posiblemente marcará el timing de la recuperación del mercado inmobiliario será la gestión de la crisis que realicen las administraciones. Será muy importante que sepan medir sus fuerzas y consensuar medidas que no solo hagan que las clases sociales más vulnerables salgan adelante. Sino que también el tejido empresarial del que depende el empleo subsista con una base suficientemente consistente como para volver a tirar de la economía y crear empleos.  

Las preferencias han cambiado, y con ellas la oferta

En todo caso, parece haber consenso entre la mayoría de analistas del sector inmobiliario sobre una posible recuperación de los precios medios de la vivienda para los años 2022 y 2023.

Lo que es una realidad es que este sector sufrirá importantes cambios después de una crisis de este calibre. Habrá pérdidas en negocios que se emprendieron en los dos últimos años y tendrán que refinanciar. Muchas empresas tendrán que rehacer sus planes estratégicos para adaptarlos al nuevo escenario y sobre todo, puede haber cambios importantes en la tipología de los nuevos productos. 

Es muy importante tener en cuenta que en este tiempo de confinamiento mucha gente ha podido cambiar sus intereses a la hora de elegir vivienda. Ya que el mundo laboral ha dado un salto tecnológico inevitable, como lo conocemos nosotros: el teletrabajo. 

¿Por qué vivir en un piso de pocos metros, sin terraza ni espacios abiertos en el centro de la ciudad, pudiendo vivir en una casa grande con jardín en la que se pueda teletrabajar y tener comodidades al mismo tiempo y por el mismo precio?

Sin duda la oferta deberá adaptarse por completo a la nueva demanda. Además de tener en cuenta las nuevas preferencias y necesidades de las unidades familiares. 

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